Monzo reveló en su informe anual hace dos semanas que la Autoridad de Conducta Financiera británica está investigando a esta entidad financiera. Esto es por la posible responsabilidad civil y penal de posibles infracciones de las normas sobre el blanqueo de capitales. En esta investigación se abarca el periodo comprendido entre octubre de 2018 y abril de este año.

Las consecuencias de la investigación sobre el presunto blanqueo de dinero en Monzo se han agravado. Ello se ha producido después de que los prestamistas hayan expresado su preocupación y uno de ellos haya suspendido nuevas ofertas. Estos prestamistas ofrecen 1.000 millones de libras en productos de ahorro a los clientes del banco digital

Este último es concretamente OakNorthm. Ha retirado temporalmente nuevos productos de ahorro para los clientes de Monzo a la luz de la investigación. Otros prestamistas han exigido más detalles sobre los controles de los clientes del banco.

Monzo es un banco británico digital con sede en Londres, fundado en 2015. Antes de recibir una licencia bancaria, operó a través de una aplicación móvil y una tarjeta prepago de débito. Fue uno de los primeros challenger banks centrados en aplicaciones móviles en Reino Unido. Además, desde abril de 2017, ofrece cuentas corrientes a sus clientes

De esta forma, esta entidad afronta una doble fuente de riesgo. Por un lado, el riesgo de ser sanciones por incumplimientos legales. Por otro lado, el riesgo reputacional que se deriva de la exposición de una perdida de confianza en el mercado.

Ante estos riesgos se hace cada más necesario valerse de las mejores herramientas para mitigarlos. Una de ellas es Compaas, un software fruto de años de desarrollo por especialistas en el mundo informática y de la consultoría. De esta forma, este servicio permite actuar en áreas como el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, el compliance, y la protección de datos.

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